Aquella mañana, con la resaca lógica de un domingo, me levanté temprano. Paseando por el centro de la ciudad se palpaba que algo muy grande estaba a punto de suceder. Se respiraba ilusión, nos metimos en un bar del centro cerca del viejo campo de la puerta de Orihuela y que como todos, estaba abarrotado. Nos sentamos en una mesa, casi nadie se conocía entre sí pero todos teníamos la misma cara de ilusionados. Entre cánticos, cervezas y críticas al arbitro pasamos una hora y pico sufriendo pero con confianza de que ese día fuera nuestro día D.
Y así fue, nuestro gran Acciari remató de cabeza un corner poniendo el 1-0 en el marcador. El mayor grito que he pegado en mi vida. Creo recordar que goles que haya celebrado así pocos. El de Belleti en Paris, pero no es lo mismo. No creo que se pueda comparar una copa de Europa del Barça con que el Murcia llegue a la primera división, sobre todo ese año y todo lo que significaba.
11 de Marzo de 2004. Casi 3 años más tarde comienza el juicio en Madrid del mayor atentado terrorista en Europa. La ciudad de Madrid sufrió el estallido de esas bombas, con casi 200 muertos y más de 1000 heridos. Creo que la mejor manera de hablar del comienzo del juicio es haciendo un pequeño homenaje a las víctimas.
Yo entiendo que el fútbol es una cosa de ciclos. Desde hace 30 años el fútbol español va compartiendo los logros del Madrid, con los del Barça. Antes viviamos en la dictadura del Madrid (ojo que nadie busque sentido político, me refiero a número de títulos).
comparación con lo que será el año que viene donde se pasarán todo el año contándonos como ha mejorado la vida de los españoles, todo lo que hemos ganado y que bueno es vivir en un país donde se respetan uno mínimos democráticos.