El día después la resaca de las elecciones presidenciales francesas nos dejan un panorama en Europa bastante deprimente. Todavía queda una pequeña esperanza con las legislativas de Junio, pero no parece probable un cambio radical.
La crisis que vive Francia es básicamente la misma que el resto de Europa, agudizada esta pues allí aun conservan derechos sociales que en España suenan a utopía. Para salir de esta crisis los franceses han elegido a Sarkozy. Una persona dura, fuerte, autoritaria que ha sido capaz de aglutinar las esperanzas de muchos franceses.